21.11.10

redondo redondo barril sin fondo

Canto como ladran los perros, y ladro como cantan los hombres.
Vivo como el protagonista de un entierro, y muero en la boda de un espermatozoide.
Derrocho cheques sin fondo.. y bebo sola.
Por ser abstemia, sufro como el último premio gordo y gozo como el último gordo sin premio.
Y te veo con los ojos cerrados.
Te sueño con los ojos abiertos.
Subo al cielo con cien mil pecados, y rezo... para bajar al infierno.
bajar al infierno.

Me rajo si me ojeas de reojo.
De lejos me cojo una jarra y me mojo.
Que se ponen mis ojitos rojos...

Trabajo en pensar un gran pensamiento.
Pienso en trabajar en un gran trabajo.
Lloro como el último hombre de hierro, y me troncho como una recién castrada.

Cobro dinero negro de droga, pago dinero blanco a un camello.
Que un pez en el agua como yo no se ahoga si no tiene la soga al cuello.
Desato el nudo de tu garganta, te ato a la pata de la cama.
Me entierro en el horno de tus mantas y desentierro mi hacha de guerra afilada.

Tus ojitos rojos me ponen...
Me ponen porque tu estás muy bueno, y mi cabeza muy mala.
Porque a veces no piensa, a veces se atabala.
A ratos va a obscuras, a ratos se aclara.
Confundo los bolos con las balas.
Me fundo con la funda de la guitarra.

Me callo y lo digo todo... Y abro el pico y no digo nada.
y no digo nada.


Me gusta balancearme, y sentir la sangre en las extremidades, el viento, la velocidad. Las imágenes borrositas que me marean mucho. Más de una vez abuso del yeso, aunque no sea necesario y lo único que esté buscando es creer que yo puedo.
También me desmoralizo a veces, y no soy capaz de lograr un solo roll. O las corvas las tengo tan en carne viva que soy incapaz de sostenerme sin manos. Me caigo, me resbalo, sangro.
Y?
Me purifica. Me lava y me hace feliz.
Soy yo. Arriba del trapecio soy yo.
Esa yo que no puedo ser con la gente normal.

Cuando me acuerdo de eso, todo me sale bien.